Renovables / Medio Ambiente

Brasil: Presupuesto contra la deforestación sufrió recorte del 72%.

Una investigación de Folha indica que la presidenta Dilma Rousseff, en su primer mandato, redujo a US$ 556.000 los gastos de prevención y combate contra la deforestación en la Amazonia. 

En relación con lo invertido por el gobierno anterior -US$2 millones-, hubo una caída del 72%.

La investigación fue realizada por el portal Infoamazonia. El informe llamado "La Política de la Deforestación" será presentado este martes (31).

El antropólogo Ricardo Verdum reunió estos datos sobre gastos relacionados con el Plan de Acción para la Prevención y el Control de la Deforestación Legal en la Amazonia (PPCDAm, en portugués) por medio de Siga Brasil, un sistema de informaciones sobre el presupuesto público del Senado.

El Ministerio de Medio Ambiente (MMA) presenta diferentes valores teniendo en consideración las inversiones previstas.

El informe abarca de 2007 a 2014. Este período coincidió con la continuación en la caída en los porcentajes de deforestación iniciada en 2005. Desde entonces, cayeron de 27.772 km2 (2003-2004) a 4848 km2 en 2013-14 (doce meses hasta julio del año pasado), lo que marca una disminución del 83%.

Hay señales también de que la devastación en la Amazonia puede aumentar este año. Desde el último relevamiento anual (2013-2014), el Imazon (Instituto del Hombre y Medio Ambiente de la Amazonia), de la ciudad de Belén, registró una deforestación de 1702 km2, un salto del 215% con respecto al intervalo anterior entre agosto y febrero.

La confirmación de esta tendencia, sin embargo, solo se revelará a fin de año con los datos oficiales del programa Prodes, del Inpe (Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales).

El análisis de Infoamazonia indica que el gobierno de Brasil ha privilegiado las operaciones de comando y control.

El informe clasificó gastos del PPVDAm y verificó un patrón preocupante bajo el mando de Rousseff: acciones de ayuda, como el apoyo al extrativismo y al manejo sustentable de bosques para extraer madera, fueron las que más sufrieron.

En el segundo mandato del expresidente Lula da Silva (2007-2010), el desembolso fue de casi US$1500 millones. De 2011 a 2014, cayó hasta los US$ 200 millones, un 86% menos.

Las iniciativas organizativas, como la revisión de los títulos de los terrenos y el registro ambiental rural fueron menos afectadas. De US$ 255 millones -en el segundo gobierno de Lula- cayeron a US$ 136 millones durante el primer mandato de Rousseff, lo que significó un recorte del 47%.

El item menos perjudicado por el corte fue el de monitoreo y control, en el que encajan las acciones del Ibama con la Policía Federal y la modernización de los sistemas de satélite (Prodes y Deter). La reducción en este caso alcanzó el 27%, de US$ 300 a US$ 220 millones.

El MMA no concuerda con las cifras. En su respuesta, aduce valores de "inversiones previstas" en las tres fases del plan: US$ 122 millones, US$ 292 millones y US$436 millones.

"No estamos de acuerdo con los valores presentados en el estudio, porque debería ser desdoblado sobre las acciones del plan y chequear cuánto de aquello fue realmente ejecutado", explica la nota. "Se puede observar que el estudio apunta valores muy superiores a los previstos, lo que causa extrañeza". (Fuente: Folha de Sao Paulo)